Construir una Cultura positiva de Inocuidad alimentaria: 7 claves del mundo de los negocios

La cultura de inocuidad alimentaria se trata de cómo una organización valora la inocuidad alimentaria.
Pero qué son los valores? son aquellas creencias que guían el comportamiento de las personas. En una empresa, se espera que los valores sean compartidos tanto por la dirección como por los empleados. Los valores son diferentes a las prioridades puesto que éstas pueden cambiar según las circunstancias, pero los valores no.
Valorar algo implica ponerlo en práctica a través del comportamiento, lo que hace justamente la cultura organizacional.
Una organización con una fuerte cultura positiva de inocuidad alimentaria demuestra que el suministrar alimentos inocuos es un compromiso importante para la dirección, para sus empleados y por extensión para sus clientes.
Pero, ¿Cómo se logra una cultura sólida de inocuidad alimentaria en la que todos sean partícipes activos de la misma? Aquí van algunas claves sacadas de la experiencia exitosa de emprendedores, organizaciones y la propia.

  1. Si quisiéramos poner Pre-requisitos para avanzar una Cultura de inocuidad positiva (CI+) seguramente empezaríamos por el compromiso de la dirección, pero expresada no sólo por escrito sino principalmente en su comportamiento, es decir: la coherencia.
    Claros ejemplos de coherencia o falta de ella son los siguientes: Un Gerente que cumple todos los requisitos de higiene personal para ingreso a áreas de procesamiento versus uno que ingresa sin cumplirlos, minimizando su importancia.
    Un Gerente que asigna responsabilidades y autoridad clara versus uno que asigna responsabilidad de control de un proceso crítico, pero no asigna autoridad para parar el proceso cuando se incumplan criterios de inocuidad.
    Un Gerente que lidera una crisis y retiro de mercado si es necesario versus uno que pide “esconder” las evidencias al respecto.
  2. El objetivo es desarrollar una CI+ pero siempre creciente, lógicamente seguirá exigiendo esfuerzo a medida que pase el tiempo, pero al ser parte intrínseca de los valores y comportamiento, se podrá seguir profundizando, descubriendo nuevas formas de mejora. Queremos que todos lleguen al mismo estado de “me importa la inocuidad, expresa los valores organizacionales y de paso los míos, porque trabajo aquí”.
  3. Cuando queremos potenciar la CI+ , podemos tener muchas y grandes ideas y el primer impulso es emplear todos los recursos posibles en hacerlo, pero éste es un proceso progresivo, dependiendo del estado de nuestra CI. Es mejor pensar en una estrategia progresiva pero constante. Muchos grandes proyectos comienzan en el perfecto instante en que un deseo pasivo se transforma en un compromiso activo.
  4. Cuestionar la forma en la que se han venido haciendo las cosas en tu empresa o en otras es el primer paso: talvez capacitaciones largas donde sólo habla el facilitador, o capacitaciones muy cortas sin opción a participar? capacitaciones anuales sólo para cumplir requisitos y luego se olvidan en la práctica? No tengas miedo de preguntar a quienes participan, pueden ser quienes tengan las mejores ideas para cambiar la forma de hacer las cosas!
  5. Puesto que la Cultura organizacional está basada en los comportamientos de las personas, se requiere fomentar el relacionamiento y los comportamientos positivos a través de actividades y espacios que permitan mantener conversaciones mejores, más profundas y más interesantes en los entornos adecuados, que posiblemente no sean las oficinas de gerencias ni la sala de capacitación al lado de ésta. En resumen, hay que proveer experiencias idóneas que fomenten las actitudes correctas.
  6. El concepto de responsabilidad es clave para ir construyendo una cultura de inocuidad alimentaria. La marca del verdadero gestor de inocuidad está en que acepta la total responsabilidad de las situaciones a su cargo; la «responsa-habilidad» es justamente esta capacidad de respuesta o actuación diligente en la rutina diaria y también en los momentos de crisis. Es lo que podemos llamar «accountability» que puede expresarse como una «“decisión personal de querer ser mejor, de superar las dificultades o problemas que se presenten, de ser una persona excelente en su vida y en su trabajo, una persona que actúa inteligentemente, que insiste y persevera hasta lograr los resultados deseados sin excusarse o culpar a los demás cuando algo no sale como ha sido planeado”.
  7. Fomentar una cultura en la que ninguna idea queda sin expresar. Las ideas son personales y el poder expresarlas hace parte de sentirse parte. No es necesario tener un cargo alto para expresar una opinión, no es necesario tener mucha experiencia, porque no tenerla puede ser positivo para mejores ideas, y todas ellas, se pongan o no en práctica son el caldo de cultivo de una cultura organizacional positiva y de una CI+ sin duda.
    Como bien lo dice Frank Yiannas, “es imposible realizar mejoras en la inocuidad alimentaria, ya sea en una organización, una ciudad o un país, sin influir en los pensamientos, actitudes y comportamientos de las personas que trabajan con alimentos”.

Fuentes de apoyo:

*Make No Small Plans, Lessons on Thinking Big, Chasing Dreams, and Building CommunityElliott Bisnow, Brett Leve, Jeff Rosenthal, and Jeremy Schwartz, 2022.

*Cultura de Inocuidad alimentaria; Crear un Sistema de gestión de inocuidad alimentaria, basado en el comportamiento, Frank Yiannas, 2009.

**Cambie la cultura, cambie el juego; Rogers Connors y Tom Smith, 2016.

Publicado por KatheFC

Bienvenidos al mundo inocuo de Kathe! Soy Katherine, apasionada de la inocuidad y calidad en todos sus aspectos, soy mamá, ingeniera, master en tecnología de alimentos, amante del conocimiento y la meditación.

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