
Los momentos de crisis pueden ser momentos de inflexión, en los que la vida nos plantea si queremos quedarnos en la zona del miedo, esto es, preguntándonos por qué ha sucedido, o por qué nos afecta a nosotros, o centrándonos en la incertidumbre del futuro.
Sin embargo, también puede ser ocasión de dos actitudes claves de cambio en nuestras vidas, ya sean cambios internos o externos: el estar dispuestos a aprender a partir de la experiencia y seguidamente el estar dispuestos a crecer, es decir, a ser diferentes de lo que éramos. No necesariamente tienen que ser cambios tan grandes que veamos un antes y un después, pero si cambios en los que podamos vislumbrar un “salto” o “shift” en nuestro pensamiento y formas de abordar las cosas.
El gráfico por zonas, que generalmente se usa para ilustrar la zona de confort versus las zonas de aprendizaje y crecimiento, hoy ha sido adaptado con un propósito específico:
“Quién quiero ser durante el COVID-19?”

Esta imagen, tomada de Universidad Central de Colombia, ilustra las actitudes que pueden corresponder a cada Zona.
Los sentimientos asociados a las primeras zonas pueden incluir indiferencia, desorganización, ansiedad, miedo, frustración, tristeza y agobio.
Ahora toca preguntarnos:
“En qué Zona estoy?”
“Qué acciones puedo tomar para pasar por ejemplo de la Zona de miedo a la Zona de aprendizaje? Puedo intentar cambiar algunos hábitos? Por ejemplo, aprovechar para instaurar un ritual matutino, que muchos emprendedores y autores consideran clave para su éxito.
Puedo intentar cambiar algunas creencias? Por ejemplo, entender que el cambio es la única constante, y que este periodo puede acarrear cambios positivos también.
Puedo aprender algo nuevo? Ya sea que se trate de una nueva habilidad digital, artística. Gastronómica o incluso doméstica, puede ser un paso decidido en la zona de aprendizaje.
Puedo aprender a dejar de “hacer” y concentrarme más en el “ser”? por ejemplo, destinar un tiempo por mínimo que sea a la práctica de meditación o mindfulness que tiene beneficios probados para disminuir la ansiedad y promover el bienestar y la paz interior.
Para poder poner en práctica estos cambios es fundamental mantener emociones positivas evitando las negativas mencionadas, para ello, planteo seguir estas 12 recomendaciones clave:
-Duerma bien y quítese el pijama! Mantener los horarios de sueño o al menos la duración de este, de al menos 8 horas, evita desequilibrios emocionales y digestivos. Quitarse el pjiama (al levantarse) nos ayuda a organizar los ciclos y actividades del día.
-Coma en equilibrio! Tener una alimentación lo más equilibrada posible, evitando los excesos de algunos alimentos (ej, panes y masas de harinas blancas o exceso de dulces). Si bien los dulces ocasionan la secreción de serotonina que nos hace sentir bien, la continua estimulación ocasiona efectos de descenso y consiguiente depresión.
Manténgase hidratado! La deshidratación está asociada a dolores de cabeza y al descenso de triptófano, que a su vez afecta los niveles de serotonina y conduce a tristeza, irritabilidad o depresión. El agua ayuda a mantener el sistema inmune en alto.
“Desinformese” Evite los efectos de la “infodemia”, es decir el exceso de información y especialmente de información negativa, concentrándose en información de fuentes fiables y que sea útil si se comparte.
Aprenda! Hay información disponible gratuita y pagada en prácticamente todos los ámbitos!
Muévase! Defina una rutina de ejercicios que puede incluir, ejercicios con pesas, abdominales, flexiones, yoga o cualquier otra. El ejercicio eleva el sistema inmunitario y los neurotransmisores asociados con el bienestar.
Conéctese en vivo! Si está acompañado, aproveche para volver a conectar en las rutinas diarias y re-encontrar la magia del contacto personal, de mirarse a los ojos y de poder tocarse mientras muchos no pueden hacerlo. Si está sólo o lejos de familia cercana aproveche de conectar cara a cara gracias a la tecnología.
Flexibilícese! Adáptese con tolerancia a las nuevas rutinas, así incluyan cosas nuevas como el ritual de cambio de ropa y desinfección en ingresos y salidas.
Viva el presente! Como nunca esta experiencia nos hace centrarnos en el presente, y soltar el impulso de controlarlo todo. El momento es lo único que existe y para la mayoría de nosotros, todo está bien en este momento.
Respire! Como nunca esta pandemia nos está enseñando de la forma más impactante, cuán vital es la respiración. La respiración profunda desacelera el pulso e induce un estado de calma al equilibrar el sistema nervioso autónomo. Además está asociada a un buen desempeño cognitivo.
Medite! Está probado que la meditación por corta que sea, disminuye todos los indicadores asociados al estrés (adrenalina, glucagón, cortisol) y fortalece el sistema inmunitario.
Pruébelo ahora mismo! – simplemente observando su respiración por 16 segundos, inhale en 4 segundos, sostenga por cuatro segundos, exhale por 4 segundos y sostenga por otros 4 segundos mientras vuelve a la respiración normal. Le puedo apostar que sentirá una diferencia!
Estas acciones nos ayudarán a enfrentar este COVID (Cuando Olvidamos Vivir- Inspirar – Disfrutar) y movernos a través de este periodo con gracia y fluidez, y surgir más fuertes, más valientes y resilientes hacia el futuro.
Muy interesante articulo. Adecuado al momento Exito !! Siempre adelante.
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